La diabetes es una enfermedad grave y afecta a muchos adultos mayores. Las personas desarrollan diabetes cuando la glucosa en la sangre, también conocida como azúcar en la sangre, es demasiado alta. Lo bueno es que hay medidas que una persona puede tomar para retrasar o prevenir la diabetes tipo 2, que es la forma más común en los adultos mayores. Si la persona ya tiene diabetes, hay medidas que puede tomar para controlar la afección y prevenir problemas de salud relacionados con la diabetes.
¿Qué es la diabetes?
La glucosa es la principal fuente de energía del cuerpo. Nuestros cuerpos pueden producir glucosa y la glucosa también proviene de los alimentos que comemos. Para utilizar la glucosa como energía, el cuerpo necesita insulina, una hormona que ayuda a que la glucosa ingrese a las células. Si una persona tiene diabetes, es posible que su organismo no produzca suficiente insulina, que no use la insulina de manera correcta o ambas cosas. Esto puede causar un exceso de glucosa en la sangre, lo que con el tiempo puede generar problemas de salud.
Tipos de diabetes
Los tipos más comunes de diabetes en adultos mayores son la diabetes tipo 1 y la diabetes tipo 2:
- Diabetes tipo 1: En este tipo de diabetes, el organismo produce muy poca o nada de insulina. Aunque los adultos mayores pueden desarrollar este tipo de diabetes, con mayor frecuencia comienza en niños y adultos jóvenes, que luego tienen diabetes de por vida. Las personas con diabetes tipo 1 tienen que tomar insulina de por vida.
- Diabetes tipo 2: En este tipo de diabetes, el más común, el organismo no usa bien la insulina. Ocurre con mayor frecuencia en adultos de mediana edad y mayores pero también puede afectar a los niños. La probabilidad de tener diabetes tipo 2 es mayor si la persona tiene sobrepeso, se mantiene inactiva o tiene antecedentes de diabetes gestacional (un tipo de diabetes que se desarrolla durante el embarazo). Las personas de origen afroamericano, indígena nativo, asiático-americano, hispano/latino o isleño del Pacífico están a mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 que personas de otra ascendencia.
Prediabetes es una afección en donde los niveles de glucosa son más altos de lo normal pero no lo suficientemente altos como para diagnosticar diabetes. Millones de personas en los Estados Unidos de edad avanzada tienen prediabetes. Aunque las personas con prediabetes tienen una mayor probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2 existen maneras de ayudar a prevenir o retrasar la enfermedad. Esto incluye mantener un peso adecuado, hacer ejercicio, chequear sus niveles de glucosa con regularidad y hablar con el médico acerca de tomar medicamentos y hacer cambios en el estilo de vida para disminuir su riesgo.
Síntomas de la diabetes
Los síntomas de la diabetes pueden incluir sentirse cansado, tener más hambre o sed, adelgazar sin intentarlo, orinar con frecuencia o entumecimiento u hormigueo en las manos o los pies. Las personas con diabetes también pueden tener visión borrosa e infecciones en la piel o curarse muy lentamente de las cortaduras y moretones. Es posible que algunas personas con diabetes tipo 2 no se den cuenta de que la tienen porque los síntomas a menudo se desarrollan lentamente y pasan desapercibidos por un largo tiempo. Algunas personas no tienen síntomas y solo se enteran de que tienen diabetes cuando tienen síntomas de otras afecciones de salud relacionados a la diabetes. A veces, los adultos mayores descartan estos síntomas porque los consideran «parte del envejecimiento» pero pueden ser signos de un problema grave. Consulte con el médico si tiene alguno de esos síntomas o le preocupa que pueda desarrollar diabetes.
Pruebas para detectar la diabetes
Si tiene síntomas o factores de riesgo de desarrollar diabetes, es importante hacerse los chequeos necesarios. Obtener un diagnóstico temprano puede ayudar a manejar la diabetes y puede prevenir problemas de salud. Los médicos usan varios análisis de sangre para ayudar a diagnosticar la diabetes:
- La prueba de glucosa plasmática en ayunas mide la glucosa en un momento determinado. La mayoría de las veces, su médico realizará la prueba por la mañana, después de que haya ayunado (no haya comido ni bebido nada excepto agua) durante al menos ocho horas.
- La prueba A1C muestra el nivel promedio de glucosa en la sangre durante los últimos tres meses. La persona puede comer y beber antes de esta prueba. La prueba de A1C puede no ser precisa en personas con otras enfermedades y afecciones particulares, por lo que el médico puede usar otras pruebas además de la A1C para diagnosticar la diabetes.
- La prueba aleatoria de glucosa plasmática también mide la glucosa en la sangre en un momento determinado. Se realiza en cualquier momento del día y no requiere ayuno.
- La prueba oral de tolerancia a la glucosa tiene dos pasos: primero, se mide el nivel de glucosa en la sangre después de que la persona ha ayunado durante la noche. Luego, la persona bebe una bebida azucarada y se mide el nivel de glucosa en la sangre nuevamente dos horas después. Si el nivel de glucosa es alto, es posible que la persona tenga diabetes.
Si un análisis de sangre indicara que la persona podría tener diabetes, el médico podría realizar una segunda prueba de sangre para confirmar el diagnóstico.
El control de la diabetes tipo 2
Una persona con diabetes puede necesitar manejar la enfermedad con cambios en el estilo de vida, medicamentos o ambos. Muchas personas con diabetes tipo 2 pueden controlar sus niveles de glucosa en la sangre solo con dieta y ejercicio. Otras pueden necesitar pastillas para la diabetes o inyecciones de insulina, junto con medicamentos para controlar otras afecciones como la presión arterial alta (hipertensión) y el colesterol alto. Hable con su médico sobre sus medicamentos para asegurarse de entender cómo funcionan, cómo tomarlos y qué efectos secundarios podrían ocurrir.
- La diabetes y la salud del cerebroSi un paciente tiene diabetes, el médico puede examinarlo para detectar si tiene depresión o deterioro cognitivo. Los adultos mayores con diabetes corren un riesgo mayor de sufrir estas afecciones en comparación con otras personas de su edad que no tienen diabetes. Tener depresión o deterioro cognitivo puede dificultar el cuidado de sí mismo cuando se tiene diabetes.
Manejar la diabetes implica cuidarse a sí mismo cada día. Un plan diario para cuidarse a usted mismo y para controlar su glucosa en la sangre puede incluir:
- Mantener un registro de los niveles de glucosa. Los niveles muy altos de glucosa (conocidos como hiperglucemia) o los niveles muy bajos de glucosa (conocidos como hipoglucemia) pueden ser peligrosas para la salud. El plan indicará con qué frecuencia usted debe revisarse los niveles de glucosa y con qué frecuencia debe hacerse la prueba A1C. Si está controlando la diabetes sin tomar insulina, es posible que no tenga que revisarse la glucosa con tanta frecuencia.
- Elegir alimentos saludables. Los alimentos que consume afectan los niveles de glucosa, por lo que es importante saber qué comidas son mejores y cuánto y cuándo debe comer. Trabaje con el equipo de atención médica para elaborar un plan que le ayude a manejar su peso y adelgazar si fuera necesario.
- Mantenerse activo. Caminar y otras formas de ejercicio diario pueden ayudar a mejorar los niveles de glucosa en las personas mayores con diabetes. Establezca una meta para ser más activo la mayoría de los días de la semana y elabore un plan para mantenerse físicamente activo que se ajuste a su vida y que pueda cumplir. El equipo de atención médica puede ayudarle.
- Tomar sus medicamentos. Tome sus medicamentos según lo indicado, incluso cuando se sienta bien. Debe informarle al médico si tiene efectos secundarios o si no tiene dinero para pagar los medicamentos. También, avísele si tiene problemas para tomar los medicamentos o mantener correctamente el horario de los medicamentos.
La diabetes puede afectar muchas partes de su cuerpo. Si no se trata o no se maneja adecuadamente, puede causar problemas de salud graves con el tiempo, como daño a los ojos, riñones, nervios, pies y corazón. Las personas con diabetes tipo 2 también pueden tener un mayor riesgo de cáncer, depresión y demencia.
Estas son algunas maneras de mantenerse lo más sano posible cuando tiene diabetes:
- Controle la presión arterial. Hágase revisiones de la presión arterial frecuentemente. La presión arterial alta (hipertensión) aumenta el riesgo de enfermedades del corazón y puede dañar los ojos y los riñones.
- Controle el colesterol. Por lo menos una vez al año, hágase un análisis de sangre para revisar sus niveles de colesterol y triglicéridos. Los niveles altos pueden aumentar su riesgo de desarrollar problemas cardíacos (del corazón).
- Deje de fumar. Fumar aumenta su riesgo de desarrollar muchos problemas de salud, incluso ataques cardíacos y ataques cerebrales. Si fuma, tome estos pasos para dejar de fumar.
- Hágase exámenes anuales de los ojos. Descubrir y tratar los problemas de los ojos a tiempo puede ayudar a mantenerlos sanos.
- Hágase exámenes anuales de los riñones. Debido a que la diabetes puede afectar los riñones, hacerse los análisis de orina y de sangre recomendados indicará si sus riñones están sanos.
- Vacúnese contra la gripe todos los años y vacúnese contra la neumonía. Una vacuna anual contra la gripe le ayudará a mantenerse sano. Si tiene más de 65 años, asegúrese de haberse vacunado contra la neumonía. Si tenía menos de 65 años cuando recibió la vacuna contra la neumonía, es posible que necesite otra. Consulte con su médico.
- Cuide sus dientes y encías. Cepíllese los dientes y use hilo dental todos los días. Acuda al dentista dos veces al año para revisarse los dientes y las encías y evitar problemas graves.
- Proteja su piel. Mantenga la piel limpia y use cremas suavizantes para evitar la sequedad. Cuide las pequeñas cortaduras y moretones para prevenir infecciones.
- Revise sus pies. Mantenga sus pies limpios lavándolos todos los días y ayude a protegerlos de daños usando zapatos y calcetines en todo momento. Tómese tiempo para revisarse los pies todos los días y ver si tiene áreas enrojecidas. Pídale a alguien que le revise los pies si usted no puede hacerlo. Si tiene llagas, ampollas, cortes en la piel, infecciones o callosidades, consulte con un médico especialista en el cuidado de los pies, llamado podólogo.
- Manténgase al día con las pruebas de detección del cáncer. Pregúntele al médico qué pruebas de detección debe hacerse según su edad, sexo y otros factores de riesgo.
- Esté preparado. Asegúrese de tener suficientes medicamentos y productos a mano por si ocurre una emergencia.
- Hable con el médico acerca de sus inquietudes. Si cree que podría necesitar ayuda con su plan de control, está deprimido, le preocupa su memoria o tiene alguna otra inquietud, hable con el médico. Puede haber formas de ayudarle.
Cuando visite a su equipo de atención médica, los médicos evaluarán qué tan bien está controlando su diabetes. Es posible que su plan de control necesite cambios o quizás usted necesite más información y apoyo. Un cambio en la salud, como un nuevo diagnóstico o complicación o un cambio en la atención médica, como irse a casa después de una estadía en el hospital, también puede provocar cambios en su plan de control de la diabetes.
Fuente: National Institute on Aging