La disfagia es la alteración o dificultad para tragar o deglutir los alimentos sólidos y líquidos e, incluso, la saliva. Puede provocar atragantamientos, desnutrición o deshidratación así como infecciones respiratorias.
Las personas que padecen disfagia presentan una serie de signos y/o síntomas que ayudan a identificarlo:
- Tos y/o carraspeo persistente durante o después de las comidas y que suele ser más habitual al tomar líquidos
- Atragantamiento y babeo
- Cambios en la voz coincidiendo con las comidas
- Necesidad de tragar más de una vez para poder tomar un mismo bocado
- Comer despacio y mantener la comida en los carrillos
- Desinterés por comer ya que supone un gran esfuerzo
- Rechazo ante ciertos alimentos que antes tomaba de manera habitual por miedo al atragantamiento
Recomendaciones:
- Evitar alimentos secos, que se desmenuzan o de texturas mixtas
- Utilizar preparados como la gelatina o agua espesada
- Se recomienda ablandar los alimentos con salsas o triturarlos
- Si la persona mayor utiliza prótesis dentales estas deben estar bien colocadas, si no fuera así, es mejor aconsejarle que coma sin ella y adaptar la comida
- No utilizar nunca jeringas o pajitas. Utilizar sólo la cuchara ya que la ligera presión que ejerce sobre la base de la lengua favorece el reflejo de la deglución.
- Mantener a la persona incorporada 30-60 minutos tras la comida. Acostarle muy pronto podría presentar reflujo
Fuente: Clinic Barcelona