Las personas con la enfermedad de Alzheimer pueden agitarse o volverse agresivas a medida que avanza esta enfermedad. La agitación ocurre cuando una persona está inquieta, preocupada y no puede calmarse. Las personas que se agitan pueden caminar de un lado a otro constantemente, tener dificultad para dormir o actuar de forma agresiva con los demás. Las personas que están agitadas también pueden agredir verbalmente o intentar golpear o herir a alguien. Cuando estos problemas comienzan a ocurrir o empeoran al final de la tarde o al anochecer se les llama síndrome vespertino o sundowning en inglés. En esta página obtendrá información sobre las causas de la agitación, la agresividad, el síndrome vespertino y la forma de sobrellevarlos.
Causas de la agitación y la agresividad
La mayoría del tiempo, la agitación y la agresividad ocurren por algún motivo. Cuando suceden, intente encontrar la causa y después hable con un médico u otro proveedor de atención médica sobre posibles soluciones. Las causas de la agitación y la agresividad pueden incluir:
- dolor, depresión o estrés;
- no descansar o dormir lo suficiente;
- estreñimiento;
- cambios repentinos en un lugar, una rutina o una persona que conoce muy bien;
- una sensación de pérdida; por ejemplo, la persona puede echar de menos la libertad de conducir;
- demasiado ruido, demasiada confusión o demasiadas personas en la habitación;
- sentirse presionado por otros para que haga algo; por ejemplo, bañarse o recordar acontecimientos o personas, cuando esa actividad es muy difícil o imposible debido a la enfermedad de Alzheimer;
- sentirse solo y no tener suficiente contacto con otras personas;
- ciertos medicamentos o interacciones entre dos medicamentos.
Un médico puede realizarle un examen a la persona con la enfermedad de Alzheimer, para determinar si hay problemas físicos que pueden estar causando la agitación y la agresividad y, en ciertos casos, puede recetar medicamentos para aliviar los síntomas.
Sugerencias para afrontar la agitación o la agresividad de una persona
Estas son algunas formas que pueden ayudar a minimizar y afrontar la agitación o la agresividad:
- Sea paciente e intente no mostrar frustración. Hable con calma. Escuche las preocupaciones de la persona y evite discutir. Asegúrele que está a salvo y que usted está allí para ayudarle. Utilice otros métodos de comunicación, además de hablar, como tocar suavemente a la persona, para ayudarla a calmarse. Respire profundamente y cuente hasta diez si se altera.
- Cree un ambiente hogareño reconfortante. Intente mantener una rutina, como bañarse, vestirse y comer a la misma hora cada día. Reduzca el ruido y el desorden. Ponga música suave y mantenga a la vista objetos y fotos que la persona valore mucho. Deje entrar luz natural durante el día. Tome las cosas con más calma y trate de relajarse si cree que sus propias preocupaciones pueden estarle provocando inquietud.
- Intente centrase en un objeto o una actividad. Distraiga a la persona con un bocadillo, una bebida o una actividad. Podrían ver su programa favorito en la televisión, escuchar música, dar un paseo, leer un libro o hacer algún quehacer doméstico juntos, como doblar ropa.
- De ser necesario, protéjase a sí mismo y a otros. Esconda o guarde bajo llave las llaves del automóvil y objetos que podrían usarse de forma peligrosa, como armas y cuchillos de cocina. Si su ser querido se pone agresivo, manténgase a una distancia segura hasta que ya no se comporte así. Hable con el médico si la persona se vuelve más agresiva. También puede preguntarle si hay algún medicamento que le pueda ayudar. En caso de una emergencia, llame al 911 y explíqueles que su ser querido tiene demencia.
- El síndrome vespertino: cómo evitar confundirse al final del díaCuando la inquietud, la agitación, la irritabilidad y la confusión aparecen cuando comienza a oscurecer, se conoce como síndrome vespertino. Estar demasiado cansado puede aumentar la inquietud al final de la tarde o cuando empieza a anochecer. Intente tomar las medidas siguientes con la persona que tiene demencia, para ayudarle a evitar el síndrome vespertino:
- Cumpla con un horario establecido.
- Programe un momento para salir al aire libre o sentarse junto a una ventana para recibir la luz del sol todos los días.
- Intente mantenerse físicamente activo todos los días pero no planifique demasiadas actividades.
- Evite las bebidas alcohólicas y las que contienen cafeína al final del día, como el café y los refrescos de cola.
- Evite siestas largas o que esté dormitando al final del día
Fuente: National Institute of Aging
